Probablemente la mayoría de vosotros ya hayáis visto esta vivienda, publicada hace unos días en la web de AD España, pero no me he resistido a compartirla con vosotros porque se trata del apartamento de una persona cuyo trabajo, como copropietario de Alquian y de Hóptimo, admiro muchísimo. Además, comparto casi al 100% su filosofía (y la de su socio David, cuya vivienda también ocupó un post en el blog) respecto a la decoración y al tratamiento que dan a los objetos decorativos, a los que consideran (como reza el lema de su tienda online) "objetos viejos con alma" a los que tratar con mimo.

Pues bien, la casa barcelonesa de Joan (un apartamento de 55 metros2, aunque parece mucho más) es la plasmación de esa filosofía de la que hablaba líneas antes. Amante de las antigüedades, los carteles, las tipografías, los retratos, la pintura..., cada rincón de la vivienda es un lugar idóneo en el que desplegar toda su sabiduría en el arte de la composición de bodegones, conformados por recuerdos de viajes, piezas con historias a sus espaldas, que lucen las heridas del paso de la edad sin complejos.

Joan no concibe la decoración sin personalidad, por eso huye de la decoración anodina, sin historia, y la de su apartamento comenzó hace años, cuando empezó a acumular piezas que algún día tendrían un lugar en el que disfrutar de una segunda oportunidad, no en vano casi la totalidad de lo que encontramos en su casa ha tenido una vida anterior.















¿Qué os parece? No me digáis que no es una auténtica preciosidad!!! Yo no sabría con qué parte de la casa quedarme, ¡todo me parece tan auténtico y personal!, aunque si me dieran a elegir quizás optaría por el salón, con ese estupendo Chester y la colección de maletas.

¡Magnífico Joan!

Fotografía: Asier Rua
Procedencia de las imágenes: AD España


 
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