Hace unos días publicaba en Instagram la imagen que encabeza el post de hoy. Me sorprendió de ella la simplicidad de la antigua silla escolar que, sin embargo, podía llegar a cobrar una fuerza inusitada desubicada de su lugar habitual. Dándole un nuevo uso, como mesilla de noche, ostentaba un protagonismo que, muy probablemente, no hubiera tenido en una habitación infantil, por ejemplo. Esos pequeños detalles, ocurrencias de personas con una visión especial para el interiorismo, son los que hacen grande la decoración.

En esta vivienda holandesa, en Rotterdam, sus propietarios han sabido explotar muy bien todo el potencial de esos pequeños objetos, que se vuelven grandes siempre y cuando tengamos un poco de estilo a la hora de insertarlos en un esquema decorativo. La pequeña mesa redonda de madera (un tanto anodina) con un florero, de las dos imágenes siguientes, probablemente hubiera pasado desapercibida en otro lugar, pero aquí quedan genial. O los dos costureros sobre el suelo, al lado de la butaca blanca, han encontrado una ubicación ideal, que no hubiera sido tan efectiva encima de una mesa, por ejemplo, o guardados en un armario.





Pequeños elementos, unos cuantos libros bien dispuestos, al lado de una vieja cafetera, dan tanta prestancia a la superficie de una cómoda como la mejor de las esculturas o de los jarrones. Todo es cuestión de mover y remover los objetos que tenemos por casa, llevarlos de un lado a otro, hasta que encuentren su lugar ideal en la casa. Y cuando nos aburramos de verlos allí, a cambiarlos de nuevo!!







En La Tienda de Etxekodeco tenemos un montón de objetos decorativos que están buscando nuevos hogares en los que convertirse en protagonistas. ¿Por qué no les echáis un vistazo y adoptáis a alguno de ellos? Seguro que se convierten en las estrellas de vuestras casas.

Procedencia de las imágenes: Vtwonen


 
Top