¿Cuántas veces hemos dicho (y hemos oído) esa frase de "necesito más metros cuadrados en mi casa" para meter en ella todas las piezas con las que quiero decorarla? Yo al menos, acaparador compulsivo, la digo (o por lo menos la pienso) unas 3 o 4 veces al día. Pues bien, el apartamento sueco que hoy quiero compartir con vosotros es la prueba evidente de que con apenas 35m2 puede tenerse una vivienda preciosa, con muchísimo encanto y con muebles perfectamente escogidos.

La práctica totalidad del apartamento, con excepción de la cocina y el baño, es una sola estancia (muy amplia) compartida por el salón y el dormitorio. Paredes y techos blanquísimos (y altísimos), a los que se une una luminosidad envidiable, dan la impresión de un espacio mucho más amplio. El suelo de madera natural, la preciosa (y escultural) chimenea, típicamente nórdica, junto a una cuidada selección de mobiliario y piezas decorativas (las maletas, el pupitre, la banqueta, etc.) vintage, dan al conjunto una gran calidez.

Mención aparte merecen las lámparas de toda la casa, de estética industrial en su mayoría, que conjugan perfectamente con el resto de muebles.

¿No os parece preciosa? Parece mentira que apenas tenga 35 m2. ¡No vuelvo a quejarme!

Procedencia de las imágenes: Alvhem
 
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