Las alfombras son uno de los elementos más importantes en la decoración de cualquier espacio, sea este una vivienda o un local comercial. Para mí son indispensables, no concibo un proyecto de decoración sin ellas, me parece que está a medio vestir. Desde que descubrí las alfombras de bolas, hace ya tiempo, quería hablaros de ellas porque me parecen divertidas, cálidas y originales.

Alfombra de bolas lleva años vendiendo alfombras de bolas de fieltro, realizadas artesanalmente, de manera impecable, por mujeres nepalíes, quienes imprimen un alto nivel de acabado al producto y le dan un estilo absolutamente único. Están realizadas al 100% con pura lana de Nueva Zelanda y los colores brillantes se consiguen gracias a tintes libres de productos químicos, por lo que son especialmente apropiadas para los niños. Además, tienen una capa natural protectora que les hace repeler la suciedad y el agua.
 





A los modelos que se proponen (redondas, rectangulares, de un solo color, multicolores, etc.), ahora se ha añadido la posibilidad de que el cliente personalice su propia alfombra, desde la herramienta que se ofrece en la web, con una interminable selección de variantes, con lo que conseguirá una pieza exclusiva, muy personal, realizada totalmente a su gusto. Esta herramienta de diseño permite, además, previsualizar el diseño elegido, para ver cómo lucirá la alfombra resultante.

Otro aspecto que me gusta especialmente de la empresa Alfombra de bolas es la sostenibilidad, ya que siempre establece un trato de comercio justo con los artesanos que emplea y les ayuda a mejorar su futuro. La mayoría de ellos son mujeres, quienes cobran un sueldo trabajando desde casa, al mismo tiempo que se ocupan de sus familias.





Más información: AlfombraDeBolas.com

También podéis seguirles en Facebook y Twitter

 
Top