No soy yo muy de decoraciones clásicas, pero reconozco que hay determinados espacios decorados según este estilo que me atraen poderosamente, sobre todo quellos que reinventan y actualizan el clasicismo, como sucede con el que hoy quiero compartir con todos vosotros. Se trata de la vivienda londinense de Michelle MacKenna y su marido, un inmueble victoriano, adquirido en una subasta, que estaba en un deplorable estado.

La casa era, literalmente, un lienzo en blanco que Michelle, una gran enamorada de los colores, no dudó en transformar en una suave sucesión de tonalidades pastel. Quería, ante todo, no alejarse demasiado del gris que todo lo rodea en la capital británica, así que no podía decantarse por colores vibrantes, mediterráneos, sino por la suavidad de los colores pastel.

En cuanto a la decoración, hay una mezcla de muebles clásicos (algunos de ellos con tapicerías muy suaves, con tonalidades "lavadas") y otros más actuales, que son los que atenúan el clasicismo. Lo que no falta en ninguno de los espacios son las flores, naturales, en forma de estampados, pintadas sobre las paredes..., no en vano la propietaria es una diseñadora floral, y una gran amante de la botánica.

El resultado es precioso, ¿no os parece?

Procedencia de las imágenes: Remodelista
 
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