Después de unos días en los que os he tenido un poco abandonados (¡la verdad es que necesitaba un descanso!) vuelvo con las pilas cargadas, y lo hago por la "puerta grande", como suele decirse, con una casa de esas que a todos nos encantan, porque está repleta de detalles preciosos y porque desprende personalidad en cada uno de sus rincones.

Está en Göteborg, la segunda ciudad más poblada de Suecia, y si es cierto (a mí no me cabe ninguna duda) eso de que una vivienda refleja el carácter, el alma, de las personas que la habitan, esta que nos ocupa es el ejemplo perfecto. Se trata del hogar (cuando una persona hace suya una casa, este es el término más adecuado) de una melómana y no nos cabe ninguna duda al ver las imágenes, ¿verdad? La distribución de los diferentes elementos musicales es perfecta, sin recargar los espacios, con instrumentos que se convierten en verdaderas obras de arte.

En cuanto al resto de la decoración, muy nórdica, con una sabia utilización del binomio blanco/negro, conjugado con madera clara, pocos muebles, pero perfectamente distribuidos, y claridad por todas partes. ¡De libro!

Preciosa, ¿no os parece?

Procedencia de las imágenes: Entrance
 
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