No abandonamos Nueva York, pues la vivienda que hoy os muestro también está en la Gran Manzana, concretamente en el West Village, y es uno de los trabajos de The New Design Project, que desde que los he descubierto me tienen totalmente enganchado (hace nada compartí otro de sus proyectos, en París).

Esta casa me encanta por varias razones: la primera de ellas es porque rompe con el estereotipo que tenemos respecto a las viviendas neoyorquinas (mucho ladrillo, espacios abiertos, piezas industriales, cromatismo tenue...), la segunda deviene de la anterior, ya que aquí los destellos de color vibrante (amarillo, rosa, verde, azul) son los protagonistas absolutos, lo que da un tono juguetón y divertido al conjunto e impacta con la seriedad arquitectónica de la caja y, por último, porque los autores de la decoración han sabido acomodar perfectamente diferentes estilos y épocas (vemos muebles del XIX, de estilo retro, piezas de Ikea, de diseño, etc.), sobreponiéndolos en capas que no interfieren entre ellas.

Un sabio ejercicio de eclecticismo, con un resultado muy acogedor, ¿no creéis?
 
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