Diréis que me enamoro muy fácilmente, pero no ha sido otro el sentimiento al descubrir esta preciosa vivienda, en el Cabo de Buena Esperanza, localizado en el extremo sur de África. Se trata de la casa del fotógrafo francés Jean-Marc Lederman, quien se ha instalado allí con su familia.

Han necesitado más de dos años para rehabilitar una vivienda que se encontraron en un estado deplorable tras sufrir un incendio. Los propietarios decidieron mantener las huellas del accidental suceso (con los pertinentes arreglos y saneamiento) en gran parte de las paredes y del techo, con el fin de dar más personalidad a los espacios. Estos los decoraron con una sabia mezcla de piezas modernas y algunas muy especiales de los años 60, adquiridas en subastas y mercadillos de la zona.

Completan la magnífica vivienda unos exteriores de ensueño con una fantástica piscina desbordante que mira al océano. ¿Se puede pedir más?

Procedencia de las imágenes: AD Rusia
 
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